El hilo rojo del destino.

“Cuenta una leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse están conectadas por un hilo rojo invisible. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado a sus dedos, a pesar del tiempo y la distancia.

No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá. Su dueño es el destino”.

Bonita leyenda, siempre que la he leído me ha producido una profunda emoción pensar que todos estamos unidos a alguien por ese hilo, mi mente se abstrae del mundo real durante unos segundos y aparece mi parte romántica que comienza a imaginar…..

Una vez esa nubecita de inspiración y romanticismo se va evaporando,  hace entrada mi parte racional aunque no menos sentimental y me pregunto:

¿Por qué aparece el verbo “atar”?, a pesar de que un hilo no puede hacer mucho daño debido a su mínimo grosor, en mi opinión no sería el verbo que yo elegiría si tuviera que definir el amor, y tampoco me gustaría que fuera una atadura lo que me uniera a esa persona que según la leyenda… es el amor de mi vida.

Dejando claro que me encanta esta leyenda ya que invita a soñar…..en el post de hoy me apetece adentrarme un poco más en ella y acercarla lo más posible a esta nuestra realidad, a la de nuestros tiempos, a la que yo vivo al igual que el resto de vosotros.

Hoy voy a atreverme a introducir varios cambios en algunos conceptos que se utilizan en ella y así hacerla presente también en nuestros días.

Mi primer cambio como antes he comentado,  sería “atar” por “elegir”, pienso que el hilo del amor no debe atarse sino elegirse de manera libre cada día.

Todo aquel hilo que este atado a la fuerza o por qué pensemos que así debe  ser, lo más probable es que un día apriete tanto que la única solución sea cortarlo de forma imprevista y escapar de esa imposición de vida,  causando bastante dolor a las dos partes que lo mantenían atado.

Otro concepto a modificar sería……¿por qué pensar en solo poseer un hilo rojo durante toda la vida?, es decir….¿por qué tendemos a concebir el amor para siempre como felicidad absoluta?,  me refiero con esto, no todas las personas somos iguales, es más, cada cual es diferente del resto, entonces, ¿ por qué  debemos seguir creyendo que solo tendremos un amor a lo largo de nuestra vida, que será el verdadero, que si esto falla seremos desdichados, todo habrá salido mal, el amor no habrá funcionado?. Hemos avanzado mucho y yo misma hace unos años no concebía que pudiera existir más de un hilo rojo durante mi vida…..pues bien, a día de hoy expongo mi pensar el cual se basa en que ese hilo rojo es una pasada mientras la felicidad y el amor de pareja exista, somos cada uno de nosotros los que debemos saber cuando y como elegir no cortar el hilo sino devolverlo de forma sincera, honesta y con mucho respeto a esa persona que hasta ese momento lo ha compartido contigo, de esta forma el hilo no se corta causando un daño irreparable y no aprieta…..con el tiempo puedes crear otro hilo, esta vez de otra manera pero no menos bonito, con más calma, mas madurez, y sin prisas…..

Que el hilo se devuelva no quiere decir que todo haya salido mal, simplemente que esa etapa de nuestra vida ya terminó y que debemos prepararnos para nuevas vivencias.

No me entendáis mal, no es mi intención ni tampoco entra dentro de mi forma de ser ni de sentir ir ofreciendo hilos rojos de forma desmesurada, si no a quien realmente sientas que lo merece, esta persona sera libre de elegir compartir tu hilo durante el tiempo que los dos queráis que dure, sin atarlo, solo sujetándolo de manera cómoda y bonita.

Y llegamos a lo que más me llama la atención, el destino…nos dice la leyenda que el dueño del hilo rojo es el destino, me encanta la frase y me produce una mezcla de emoción y misterio…..pero la realidad que yo siento es otra,  y perdón por ser  tan práctica y directa, pero para mí el destino es una excusa que muchas veces utilizamos porque no somos capaces de tomar decisiones, por nuestros miedos, y lo que mejor nos hace sentir es pensar que es el destino quien moldea nuestra vida, a día de hoy se que mi vida la decido yo, existen cosas y sucesos que el hombre no puede prever ni controlar por supuesto, pero en la gran mayoría de los casos y más en esto del amor y los sentimientos,….no nos equivoquemos, ni nos mintamos a nosotros mismos, porque somos nosotros los que cada día elegimos como vivir el amor, los que elegimos si ese hilo ata o simplemente es para mostrar apoyo y cariño incondicional al otro, somos los que elegimos si seguimos con el mismo hilo para siempre si eso es lo que nos hace felices, o por el contrario lo entregamos,  si la felicidad ya no existe, nosotros y solo nosotros somos quienes vamos creando  nuestro camino día a día, nosotros y solo nosotros somos los dueños de nuestro hilo rojo.

Tu eliges……

¿eres tú el dueño de tu hilo rojo o quieres seguir creyendo que lo es el destino?

Mil besos.

Laurafornas.

LoveCoach.

 

 

2 comentarios sobre “El hilo rojo del destino.

  1. Bella reflexión sobre la leyenda del hilo rojo, al final sujetos como “atar” o “destino” no son el problema si no la forma de interpretarlos. El final me encanta, deja todo en manos de uno mismo, indistintamente de la etiqueta que le achaquemos, lo importante es amar.

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